La flor de Pascua procede de México y Centroamérica y es la flor por excelencia de la Navidad. En su origen se cultivaba como símbolo de pureza y por sus conocidos beneficios medicinales, además de vincular el color rojo de la poinsettia al color rojo de la sangre y el sufrimiento de los sacrificios, sobre todo allá por el siglo XVI en la cultura azteca.

Actualmente es la flor por excelencia en la época navideña. Es un buen regalo si estás invitado a una celebración navideña. Es un gesto que transmite buenos deseos y que quieres obsequiar con la fortuna y la prosperidad la casa que visitas.

Desafortunadamente son plantas delicadas y pocas sobreviven durante mucho tiempo. Es aconsejable alejarlas de las altas temperaturas. Necesitan luz natural y mucha humedad por lo tanto lo ideal es colocarlas en un rinconcito junto a una ventana. La escasez de luz, las fuertes corrientes de aire y la exposición excesiva al frío hacen que se les caigan las hojas y dure muy poco.

Se podría conseguir que dure todo el año, transplantándola pero no es tarea fácil ya que requieren muchos cuidados!